Los científicos mantienen una gran preocupación por la llegada de
sustancias toxicas procedente del tsunami que azotó Japón en marzo 2011.
Alaska es una de las muchas costas
afectadas por este desastre, sin descartar casi toda la costa oeste de EE.UU. y
parte de las costas del Pacifico de Canadá.
Esta contaminación en los océanos pueden
ser muy peligrosa para la naturaleza, los mas afectados serian la pesca y con
ello la propia industria pesquera.
Si a todos estos problemas les unimos la contaminación
de la planta nuclear de Fukushima Daiichi causando perdida parcial de sus
reactores y contaminando los mares con niveles muy altos de potasio.
La mayoría de esta basura es pesada y lenta que navega libremente por
nuestros océanos, hasta tal punto que muchas de las costas ya mencionadas están
llenas de escombros.
La mejor respuesta contra esta desgracia
natural es organizar en las zonas afectadas voluntarios coordinados con los ayuntamientos o gobiernos
correspondientes para poder hacer rápidamente
las limpiezas oportunas.
Se Verde, Amigo.









